La metilación del ADN desempeña un papel importante en el crecimiento celular al regular la expresión genética. En algunos casos, la metilación aberrante de la citosina puede conllevar cambios carcinogénicos en la expresión genética. Hasta ahora, era difícil identificar estas modificaciones en las muestras de pacientes. Aunque la secuenciación de última generación (NGS) de ADN tratado con bisulfito de sodio ha resultado ser un medio eficiente para la detección de citosinas metiladas, el proceso de conversión química es dañino, lo que provoca una cobertura de GC sesgada y poca complejidad. Por lo tanto, dichos protocolos están limitados en cuanto a su sensitividad.